Enamorado de Ubuntu

Ayer instalé Ubuntu y quedé matado. En ocasiones anteriores, no había quedado muy contento con esta distribución, pero la nueva versión Feisty Fawn simplemente me mató.

Lo primero que llamó mi atención fue el sistema de manejo de controladores propietarios. Ubuntu reconoció inmediatamente que necesitaba dos controladores propietarios para el correcto funcionamiento de mi equipo. El primero fue el controlador de la tarjeta de red inalámbrica Intel Pro/Wireless 3945, el cual estaba activado por defecto. El segundo fue el controlador de la tarjeta Nvidia Quadro 110, este, sin embargo, no estaba activado por defecto, debido a que el sistema podía funcionar bien con el controlador libre “nv”. Activarlo fue tan fácil como hacer un click en la casilla “habilitar”.

Otra agradable sorpresa fue a la hora de ver contenido multimedia. Al intentar abrir cualquier archivo de vídeo o de sonido, si el formato no esta oficialmente soportado, aparece un cuadro de diálogo permitiendo buscar e instalar codecs de dudosa legalidad. Al final de un par de clicks, ya se puede haber ver la película perfectamente.

El soporte para Java es lo máximo. Por primera vez veo que es posible instalar Java con un par de clicks en una distro out of the box. La instalación de flash fue algo similar.

Varios otros detalles me gustaron mucho. Por ejemplo que cuando uno baja un paquete .deb puede abrirlo con un doble click e instalarlo mediante una utilidad gráfica. Este proceso se hace verificando dependencias y no simplemente como si fuera un dpkg -i, muy al estilo de Mandriva, no sé por qué las demás distros se han demorado en copiar esta característica.

Además de todo esto, aparecen todas las ventajas de Ubuntu que ya conocía. Como por ejemplo la rapidez de APT. El instalador de un sólo CD. La enorme comunidad y cantidad de documentación.

Por supuesto, también hay cosas negativas. Algunas ya las conocía, otras son nuevas. Las que ya conocía incluyen la falta de una herramienta decente para configurar X, las malas políticas de paquetes, con varios paquetes para una misma aplicación y dependencias más altas de las necesarias, y el horrible color café.

Al problema de las dependencias se le suman inconsistencias en las aplicaciones Java, por ejemplo el paquete de JEdit intentó descargar java5 como dependencia, aún cuando ya tenía java6. Me tocó instalarlo manualmente. Eclipse pedía GNU Java como dependencia.

Otro problema que tuve fue que el controlador propietario de Nvidia causa que el computador se cuelgue a la hora de hibernar. Parece que hay una forma de solucionarlo pero implica instalar suspend2, recompilar el núcleo e instalar manualmente los controladores de nvidia. Por ahora, prefiero no tomarme tantas incomodidades. Me va a tocar decidir entre poder hibernar o jugar Nexuiz. Creo que me iré por el último.

Por último debo decir que me encantó Ubuntu Feisty Fawn. Vamos a ver qué nuevas cosas traen las demás distros. No demora en salir Fedora Core 7 con sus nuevos avances en virtualización. Toca esperar…

Advertisements

Commentarios

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s